Qué es el diagrama de afinidad
Terminaste una ronda de entrevistas a usuarios.
Tus notas están llenas de citas, observaciones e intuiciones a medio formar, y ahora alguien del equipo quiere pasar directamente a una decisión.
Antes de decidir qué construir, considera cómo comparar esas notas y dar espacio a perspectivas distintas.
Este artículo te ayuda a decidir si una sesión breve de diagrama de afinidad vale la pena antes de esa decisión, y qué implica realmente esa sesión.
El diagrama de afinidad consiste en organizar observaciones, ideas o hallazgos relacionados en grupos distintos.
Se suelen usar notas adhesivas físicas o virtuales, y el método también se llama mapeo de afinidad, clasificación colaborativa o snowballing.
Según nngroup.com, es una actividad flexible que se usa en varias etapas del proceso de UX, desde la investigación inicial hasta el refinamiento final del diseño.
Normalmente organiza observaciones o ideas de investigación, conceptos de sesiones de ideación de diseño, e ideas sobre estrategia de UX.
Para tu situación, el uso relevante es el primero: convertir observaciones de entrevistas en temas con nombre.
En lugar de un muro de citas sin ordenar, terminas con grupos como confusión en el onboarding u objeciones de precio, cada uno respaldado por las notas que contiene.
Cuándo vale la pena hacer la sesión
La señal más clara es un problema de patrones.
Si tu equipo decide qué construir según quién argumenta con más fuerza o según la conversación más reciente, una sesión de agrupamiento cambia el insumo.
Usa los grupos para comparar las observaciones seleccionadas e identificar preguntas que discutir antes de decidir.
Es un uso editorial propuesto: decide qué notas incluir y registra las observaciones que dejes para una revisión posterior.
También vale la pena cuando varias personas recogieron notas por separado.
Si cada entrevistador tiene un modelo mental privado de lo que dijeron los usuarios, el equipo en realidad no está mirando la misma investigación.
Para una sesión compartida, pide a cada entrevistador que aporte notas relevantes a un tablero y luego discutan cómo agruparlas.
Puede ser menos útil cuando solo tienes una o dos entrevistas y una sola persona que decide.
Con muy pocos datos, el agrupamiento puede convertirse en ceremonia alrededor de una conclusión que ya habías alcanzado.


